¿Dónde está el límite? ¿Debería existir uno?

Soy una chica extremadamente liberada de mente muy abierta, actualmente tengo 31 años y 9 de convivir con quien actualmente es mi marido.

Mi mente toda mi vida a sido dominada e influenciada por el sexo, el descaro y la pornografía, siempre tuve una gran escuela que me enseñara sobre el sexo, mis primas, hermanas, incluso mi madre son unas grandes adictas sexuales y así por decirlo unas grandes putas, mi iniciación y casi todo lo que sé lo, viendo y hablando con mis amigas primas hermanas, viendo a mi madre en su comportamiento, hoy en día las sobrepase, además aprendí en el porno y posteriormente, teniendo sexo, fue así que descubrí que soy una viciosa, adicta sexual a las parejas sexuales, a tener sexo y pensar en el todos los días y a cada momento, Sé que es algo habitual, pero para mi es algo muy necesario, si es possible tener sexo todo el día, pensar en suciedades de las mas bajas ser sumisa y si llega el tiempo de tener tu compañero, deseas compartir con alguien si es un marido que pueda ser tu cómplice, tener todo el sexo que quieras de todas las maneras con el y con todas las personas que tu desees, ya que es algo necesario sentirte puta, sexo fuerte, dominada, ya sea también en tu vida cotidiana de palabras Fuertes a diario o hablar palabras sucias en la cama.

MIENTRAS MAS SUCIO Y DEPRAVADO MEJOR.

Me encanta, que tanto mi pareja ya sea mi marido o mi novio me humille, en especial el que este compartiendo mi vida sexual, aparte de todos los machos que tengo para follar a diario y con la persona que comparto mi vida diaria, sea mi marido o mi novio soy su pedazo de carne su sumisa, he tenido varios con quien he convivido, pero siempre mis relaciones han terminado por que suelen ser muy débiles conmigo y a mí me gusta llegar al límite ser extremadamente sumisa por eso como pregunte al comienzo; Donde está el límite? ¿Debería existir uno?

Para mí no existe limite cada día quiero algo más fuerte y así ha venido escalando durante el tiempo que llevo con mi marido, con el que ya fijamos una relación de más de 9 años, es quien me llena por completo, con quien experimento las mayores perversiones a diario, aparte de todos los hombres que tengo como amantes y también quienes a diario conozco. Me gusta ser pisoteada degradada que me maltraten, mi marido tiene su forma muy original de hacerlo, es el que más me hace sentir como poca cosa que soy y eso me encanta, lo enseñe a que me hiciera perder mi autoestima y lo consiguió, para el soy su sanguijuela su puta sucia sin valor, y eso es lo más excitante para mí.

Me encanta que me digan que soy una imbécil, buena para nada, pero lo que más me pone es que me digan que soy una perra, que me ordenen y obedecerle sumisa que me digan “puta”, me escupan, agarren, golpeen, jalen el cabello. Y si es otra persona eso si tiene que saber lo que está haciendo y cuándo decir o hacer las cosas. Porque cuando es muy actuado o forzado se nota y no me excita.

Me encanta que me ahorquen mientras lo alternan jalándome el cabello y con nalgadas. Que me orinen tomar su orina, mi marido y mi novio lo hacen frecuentemente para degradarme Como mujer, enseñarme que les pertenezco que no valgo nada, es muy excitante ser orinada, Yo sé que para algunos no se escucha fácil el poderlo hacer, Pero con práctica se puede lograr y el placer es increíble. Mientras el sexo sea sucio, depravado o “prohibido con un familiar alguien que te haga sufrir o con dolor amoroso, que te degraden como persona”; rebajado humillante extremo para mí es mejor.

Nunca sabré hasta qué punto ese deseo de cogerme a cuanto tipo pasaba, fue una de las causas principales de mis separaciones, hasta que llego mi marido la pareja con la que hoy llevo mas de nueve años conviviendo y quien conoce todos mis deseos y perversidades, me castiga, me encanta que lo haga y yo confesar todo, pero todo lo que llevo por dentro.

Es mejor la sinceridad encontrar esa persona que esté acorde a tus necesidades, sino después viene la rutina, los hijos, el trabajo, y la realidad. resultados proféticos, Por más horribles que puedan parecer, terminas cogiendo por obligación, Sentirás el deseo de estar con otras parejas, otros hombres y terminaras escondida follando con otros hombres o con alguien que no sea sola estando tu esposo.

Por eso a diario invento mucha cosa, me encanta que todos me hagan lo que deseen en la cama y los animo, soy yo misma la que busco que sean cada vez mas Fuertes conmigo, me gusta bastante ser sometida en la cama, castigada muy fuerte, a veces con dolor, Me parece muy excitante que me digan cosas bien extremadamente subidas de tono o hasta que señalen y mencionen lo “mal” que me porto.

Mi mayor placer y me hace sentir muy puta, es humillarme ante un hombre de polla grande y muy follón, expresándome a el Como “papi” es una palabra extremadamente puta, de zorra sumisa, Siento que cualquier asquerosidad que me hagan en la cama es válida y del placer mutuo.

Mi marido me dice que soy la mujer más promiscua sinvergüenza y descarada que tengo más posibilidades de tener sexo. Ahora, yo también he tenido una vida sexual con bastante suerte, casi cualquier hombre con el que he querido coger, he cogido. Ya en la cama me gusta bastante que me digan lo “puta” que soy: que me cojo demasiados hombres, que nunca estoy contenta, que nada es suficiente. Que me hagan sentir “moralmente mal una inmoral”.

Para mí, el sexo tiene que estar humillante sucio degradante, debe ser libre, descarado, sin ninguna vergüenza nada que te de pena contar al otro día. Además de que me digan esas sucias palabras, me gusta que lo combinen con golpes humillaciones, mordidas, y todo ese tipo de cosas. Que el macho que tienes de paso en ese momento sea lo más dominante y sucio que pueda lo más normal lo puedes dejar para la casa El sexo es una gran manera de liberar la putería que tienes dentro.

Por ejemplo, ¿qué hay de cierto en el mito que dice que las mujeres desean un amante un macho fuerte alfa? Algunos estudios sostienen que las mujeres que están ovulando prefieren otro hombre diferente a su compañero, para ser inseminada transmiten una sensación orgasmos más placenteros de su poseedor que su marido no puede suministrar.

Por eso, tanto gustamos de maridos y varones como parejas más femeninas para tener los mejores orgasmos y las mejores relaciones con hombres por fuera de casa, lo mismo pasa a la hora de quedar embarazadas, que anhelarían un hombre fuerte, fuera de casa con las mejores aventuras sexuales y los mejores orgasmos que se puedan tener.

Hay algo que tiene que quedar claro: lo que pasa en la cama o en el sexo es un universo que se debe escalar. Les explico: me moja y derrite que me digan que soy “su puta” en la cama, pero cada día siempre, quiero algo más fuerte o diferente, ya estoy tan clara con lo que me gusta sexualmente que, si el macho con el que estoy cogiendo no me dice “puta” o alguno de sus derivados, probablemente no acabe.

Me gusta que me miren a la cara, fijamente a los ojos y me digan “puta”, que “soy de ellos” yo mirarles y decirles soy tu puta, soy tuya y todas las suciedades que se me vengan a la cabeza, me hace venir a chorro en orgasmos en cadena decirles y que me digan lo sucia que soy o que me he portado muy mal, porque soy una puta o prostituta.

Ese feeling que se logra cuando nos estamos insultando y cogiendo, es lo mejor que puede suceder, Inténtenlo.

Y cuando llego a mi casa me gusta que me humillen me hagan sentir celos dolor que me amarren, me cacheteen, etc. Y todo esto responde a mi “mal comportamiento”. A veces llego diciendo que me he portado muy mal y que necesito que me castigue. Esto normalmente significa una gran jornada de degradaciones golpes y humillaciones, con bastantes palabras que te ultrajan como mujer y muchos orgasmos. Confieso que quedo un poco trastornada con esto y ya no encuentro el mismo placer si no es con una cogida así. Que me digan que soy su “pedazo de mierda y objeto que le pertenezco” es mi cosa favorita en el sexo.

Mi mayor placer está en que me denigren,el sexo se ha convertido para mí en un lugar para sentirme bastante denigrada y por consecuencia, excitada. Que se metan con mi cuerpo, actitudes, todo. “Eres una puta”, “estás muy frágil perra y no aguantas esta cogida”, o mi favorita, porque cuando me lo dicen puedo ser capaz de quedarme horas dando sexo oral, “mi pene está sucio límpialo muy bien perra limpia todo ese olor y suciedad es para ti”. Cosas de ese estilo.

No me gusta sentirme la más, la mejor, o ese tipo de cosas durante el sexo. Necesito sentirme menos despreciada humillada. Que me pisen. Que acaben con mi autoestima. Es la idea. No hay mejor forma para mí de disfrutar de una buena sesión de sexo que esa. Y es algo que siento en todo el cuerpo; luego de terminar y sentirme tan insultada y denigrada, hay como una especie de liberación gigante de endorfinas. Me encanta y no me veo nunca estando con una pareja que no tenga el valor de decirme todas esas cosas las necesito necesito que mi marido y los hombres me pisoteen. Porque eso es algo que no mucha gente sabe hacer, no todos tienen el talento para llegar a este tipo de nivel de vida

Yo, después que me conocí y conviví con quien hoy es mi marido, me di cuenta que quería ser la mujer más cogida del mundo Era como una desesperación. Necesitaba conocer y estar con la mayor cantidad de hombres posibles, compartirlo con mi esposo que fuera corno o no solo lo necesito, no me importaba quienes sean, pero también hay un tema con la cantidad, la variedad. ¿De dónde sale semejante pulsión? La verdad que no lo sé ni me importa mucho.

Bien chicas y chicos me despido de ustedes espero que con toda la orientación que he querido dar para todos ustedes especialmente las chicas que desean sentirse la más puta, se reflejen en lo que es estar seguras a la hora de querer ser una verdadera puta, que se reflejen en esta mi vida cotidiana hasta pronto.

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